La existencia de automóviles eléctricos que puedan recargarse en un enchufe ordinario, silencioso, que no contaminen las ciudades, con una autonomía suficiente, que contribuyan a una mayor eficiencia de la red eléctrica y que hagan incluso bajar el precio de la electricidad puede ser una realidad emergente cuya oportunidad ha surgido en la crisis del sector automovilístico. En muchos países desarrollados, como Japón, Estados Unidos, Alemania e Israel, están surgiendo desde los sectores público y privado iniciativas para electrificar el transporte por carretera de forma masiva. Y los científicos e ingenieros están convencidos de que la tecnología está casi a punto para el cambio. El primer modelo de vehículo comercial enchufable en una toma de corriente tradicional de 230 voltios fue el Chrysler Volt. En diversos documentos hemos podido conocer que se cargaba por completo en tres horas y su batería era de ion-litio con una vida estimada de tres horas. Con la batería al completo, el Volt podría recorrer cerca de 60 kilómetros, aunque en caso necesario un pequeño motor de gasolina extendería su autonomía a 1000 km con bajas emisiones. Pronto la evolución de esta industria rebasaría todas las previsiones.
Salió al mercado el nuevo modelo Think de origen noruego85 e impulsado por la compañía española Going Green, el cual se empezó a vender a partir de Octubre de 2009 en España. El Think City se trató del primer turismo eléctrico matriculado y asegurado en España y respondía a un objetivo claro: adelantarse a los grandes fabricantes que preveían hacer sus lanzamientos en el 2011.
Por su parte, en Carolina del Norte, la cadena de comida rápida McDonald’s estrenó el primer punto de recarga para que repostasen los coches eléctricos. Dicha iniciativa tuvo un claro componente promocional pues el modelo de repostaje que se implantó fue el de recargar las baterías del coche mientras el cliente disfruta de su menú. Dejando de lado algo que puede ser anecdótico, no carece de importancia que se empiecen a dar los primeros pasos para fomentar el uso de los coches eléctricos por parte de los ciudadanos de manera habitual, especialmente en la ciudad, donde su uso es más factible debido a uno de sus factores limitantes, el de la autonomía y el tiempo de recarga necesarios.
Bélgica ha inaugurado también la primera estación de recarga comercial de vehículos eléctricos de Europa. Ha sido en la ciudad de Grobbendonk, tiene capacidad para recargar 500 coches al día y esta estación de servicio eléctrica se alimenta de 6.000 paneles solares para recargar los coches.
La empresa encargada de gestionar éste y los futuros puntos de recarga es la norteamericana Coulomb Technologies, el principal fabricante de estas unidades en todo el mundo. Esta empresa ha instalado, como en el caso de McDonald´s, la mayoría de sus puntos de recarga en centros comerciales y zonas próximas a áreas de compras, donde la clientela soluciona sus recados mientras el coche se recarga. La estrategia se percibe clara.
Numerosos fueron, y aún hoy continúan siéndolo, los actos para promocionar la viabilidad de los vehículos eléctricos. En el 2009 tuvo lugar uno de los eventos más significativos en la Isla de Man, Reino Unido. Concretamente, en su circuito se celebró el primer Gran Premio de Motociclismo Cero Emisiones, en el que participaron 16 equipos procedentes de siete países y 23 motos eléctricas equipadas con la última tecnología de baterías y propulsión. A través de éste, el nuevo lanzamiento llegó a oídos de todo el mundo y el desarrollo de esta nueva vía de transporte se empezó a experimentar en diversos rincones del Globo. A partir de este momento, comenzó la apuesta internacional por los vehículos eléctricos.
Un diseñador independiente llamado Slavche Tanevski presentó un interesante proyecto para un futuro taxi eléctrico para Mercedes Benz, llamado Nimbus, para el año 2025.
No hay comentarios:
Publicar un comentario